Bueno, seguimos con esta serie de posts con temas mas o menos de lingüística pura y dura, ahora uno sobre el proceso de escuchar, ¿ Cómo es que de ser una onda acústica se convierte en una descarga eléctrica en nuestro cerebro?
En este post me remitiré a lo meramente biológico, quizá mas adelante lo toque desde el punto de vista lingüístico.
Bueno, vamos por partes =)
El proceso por el que un mensaje llega al cerebro es complejo, pasa de ser acústico, mecánico en la cadena de huecesillos del oido, de ahì se vuelve hidráulico en la cóclea que es el verdadero organo de la audición y esta ola acuática producida por los huecesillos, desemboca en el chispazo electroquímico que va a llegar al cerebro.
Todo esto está encaminado a colectar, preservar, mantener y en su caso aumentar las ondas acústicas que encontramos en el ambiente:

La oreja tiene una función amplificadora, además de que nos ayuda a localizar de dónde proviene el mensaje.
El conducto auditivo externo protege el oido externo con el cerumen (nota al margen: No se metan nada ahí, ni siquiera los cotonetes, dejen que la naturaleza haga su chamba y ustedes hagan la suya limpiando solo afuerita) además de que amplifica las frecuencias centrales
El tímpano se tensa ante estímulos peligrosos y protege a los huecesillos, vibra ante las frecuencias graves y solo un poco ante las agudas.
La cadena de huecesillos aprovecha sus formas para multiplicar exponencialmente la potencia de la señal; sin ellos escucharíamos solo el 0.1%; además cuando recibe un estímulo grave demasiado intenso, desencadena un reflejo acústico que puede amortiguarlo hasta 20dB.
En la cóclea (soy su fans!) se produce un análisis de la señal, cada zona de la cóclea, responde a una determinada frecuencia de estímulos, los graves se van al ápice o giro central y los agudos al fondo; esta nena, se especializa en atender el habla humana (sus frecuencias).
En las vías auditivas se mantiene la selectividad frecuencial y mejora las partes dinámicas de la señal.
Por ùltimo, llegamos a el área auditiva de la corteza cerebral, dónde suceden los procesos mas complejos de integración de información y la comparación con los cuadros esquemas que tenemos formados, se realiza la categorización con toda su carga de abstracción.
Todo esto que les acabo de describir sucede por duplicado, tenemos dos orejas, dos oidos, dos conjuntos de vias auditivas, dos hemisferios cerebrales.
Casi toda la información va de abajo hacía arriba, o sea, del oido al cerebro, pero también hay información que va a la inversa, pero de ella hablaremos mas adelante.
Cómo ven es un proceso mas complicado de lo que parece y cada que recibimos un estímulo auditivo es otra vez el mismo camino, ¿fascinante no? cuidemos nuestros oidos, que solo tenemos dos.