El arbolito

Quienes me conocen de hace tiempo saben cuanto me quejaba de que mi jardín era oscuro y sólo podía poner plantas de sombra…

¿Conocen el dicho: “Ten cuidado con lo que deseas pues se puede cumplir”?
Aplica perfectamente en este caso. Les cuento:

Resulta que la vecina tumbó el árbol que está frente a la suya porque (¿Qué más podría ser?) quería meter el coche de su hija que viene de vez en cuándo a visitarla (no, la señora no tiene coche propio) y además los árboles sólo echan basura.

Si todavía no nos cabe en la cabeza que “tu y yo somos uno mismo uoooo uo” más vale que lo vayamos reflexionando… mi casa se volvió mucho más cálida, hemos tenido que mantener el ventilador encendido TODA la temporada de calor, con una temperatura menos fuerte que otros años y mi jardín es una zona de desastre, no hay planta que haya sobrevivido, ni siquiera mi hermoso alcatráz… poco a poco ví como todas mis plantas fueron muriendo.

Es triste como no nos damos cuenta de lo mucho que nos sirven las plantas y de lo mucho que le debemos a los árboles.

Si el mundo se queda sin plantas la humanidad se extingue…
Si el mundo se queda sin humanos la vida animal y las plantas florecerán…

¿No te dice mucho de lo que somos?

Y esto es sólo un pequeño ejemplo de lo que ha venido sucediendo por mi barrio. Me da mucha tristeza ver como poco a poco se ven menos jardines, menos plantas en las casas, menos árboles…

Y esto es en una escala pequeña, lo que yo veo todos los días, lo que vivo… en una escala mayor el desastre debe ser monumental (y no digo cifras, porque no tengo a la mano estadísticas y este no es un artículo, sólo es una reflexión) e irreversible, somos tan egocéntricos que preferimos meter nuestro coche imaginario a resguardo a salvar y tratar de mantener una vida que nos va a retribuir con mucho más que sólo “basura” en el piso 🙁

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