En el bosque

A inicios de año fuí a un bosquecito que está a unos 20 minutos de mi casa, es de los últimos pulmones que quedan en la ciudad y la gente lo quiere mucho* después de una caminata larga nos fuimos a acostar a una zona con pasto y a la que le llegaba el sol de una forma espectacular…  la paz era inmensa, me sentía casi como Blanca nieves en el bosque, se escuchaban pajaritos, murmullos de gente a lo lejos, paz y tranquilidad, cerré los ojos y el sol traspasaba mis párpados, calentaba mi ropa y mi piel y me hacía sentir integrada al flujo de la vida de una forma que no entiendo ni quiero razonar.

Cuando force mi conciencia a regresar me quedé pensando en lo bien que se siente tener contacto directo con la tierra, estar pegados y luego llegó a mi mente la idea de… ¿Por qué nos hicimos esto? pensando obviamente en la ciudad, ¿por qué nos alejamos del campo? ¿por qué dejamos de  cuidar a los animales y las plantas y dejamos la vida de la tierra?

Obviamente por una vida más cómoda, con menos esfuerzo pero ¿es así? ¿lo logramos? No lo sé… dice mi papá que trabajar en un escritorio no es trabajo y creo que tiene mucho de razón, pero no por eso no deja de ser cansado y agotador.

*(aunque la gente también quiere espacio para estacionar su coche y entonces ni modo bosque, mi hueva es primero y no me importa que te tengan que rebanar un pedazo -otro- porque no me voy a subir a un camión con la perrada; también apoyan a las constructoras que le roban espacio al bosque… si somos idiotas, contradictorios y egoístas)

 

Deja un comentario