(es el último en serio, el próximo será comentario)
El dibujo estampado en el cortinaje decía:
Escúchame, pequeño huérfano. También a mi me odiaron. Te persiguieron. También a mi.
Escúchame, niño de la cueva. Encotraste un lugar donde vivir, aprendiste a ser feliz en él. Yo también.
Escúchame niño de Alicia. Te extraviaste durante años. Y luego regresaste y aprendiste de nuevo. Yo también.
Escuchame muchacho...